💫Sólo caricias, sólo palabras de amor.💫

Durante toda mi vida he querido destapar todo el potencial que hay en mí, a base de tirones, de exigencias, de enfados, de sprints… 🌟Ahora, ya no quiero más de eso, ya no quiero llegar a ningún sitio. Solo quiero estar aquí conmigo, sentirme, mirarme, mimarme, amarme, respirarme, abrazarme.💛😊 Sólo quiero acariciar cada diminuto pedazo de mi ser con toda mi delicadeza y suavidad, mientras observo sin prisa y con toda mi atención como se abren todas las flores que forman mi alma.🌻 Es una apertura silenciosa, sigilosa, misteriosa, divina, mágica. 💫🐚Es un milagro detrás de otro, es una banda sonora hecha de mí.🐦🌈

🙏🙏Gracias, gracias, gracias. Me amo, amo mi universo, mi mundo, mi centro. Me siento taaan afortunada, gracias infinitas Vida. GRACIAS por mi proceso, gracias por todos mis cambios.🙏🙏🌺

Caterina

Tres años han pasado desde que el arte de mi amigo Elvio capturo mi esencia en esta foto. Gracias Elvio. Gracias Paula.

Así como mi sonrisa hacía de sol en medio de la tormenta que estallaba en mi interior, las luces de la calle iluminaban la oscuridad de la noche de Morella. Una vela, en un fondo oscuro que nunca dejó de alumbrar mientras yo construía mi camino, me hacía de guía. Un camino lleno de flores de todos los colores. Había y hay girasoles, muchos girasoles que me susurraban al oído donde se encontraba mi sol cuando las nubes cubrían de nuevo mi corazón. Un camino que abrí tejiendo mis cicatrices con arcoiris hechos de lágrimas y amor.

El camino se ha convertido en un río de fuego, un río de mi fuego. El camino es incierto para mi razón, pero un paseo en barca para mi alma. Amo mi camino. Un camino lleno de fe, pasión y amor. Un camino que construyo a cada segundo, que pinto en cada presente.

Gracias por mi camino, gracias por mi fe, gracias por mi despertar, gracias por mi transformación, gracias por todas mis decisiones, gracias por todos mis procesos, gracias por mi valentía, gracias por mi autenticidad y mi pureza. Gracias por mi nombre, gracias por ser Caterina, gracias por ser.

 

Llora, llora, llora tanto como puedas, de tus lágrimas infinitas saldrá el Sol que anida en tu interior.

Llora, llora, llora tanto como puedas, con tu agua salada despertarán flores dormidas.

Llora, llora, llora tanto como puedas, desgarra tu alma sin miedo y siente todo tu dolor.

DesAhógame llanto sagrado.

DesAhógame de la rabia, de la impotencia, de la oscuridad de mi pecho y del nudo de mi estómago.

DesAhógame llanto sincero, deja salir el sufrimiento.

Ahogada en mi rabia no sigo. Me permito llorar tantas veces como lo necesito, con tanta intensidad como la tormenta requiera.

Si miras mis lágrimas y no intentas pararme, quizás salgan tus tormentas a flote y solo así nuestro espíritu vivirá libre, volará lejos, respirará viento sincero.

Mis lágrimas no son solo mías, sé que lloro tanto porqué lloro por los que no se atreven a llorar, por todos los que reprimen su llanto por miedo al que dirán, por todos los que la coraza les aprieta tanto que ya no saben ni cómo la pueden desabrochar. Piensan que reprimiendo consiguen ganar, pero otros sufren su pena, y ellos creyendo que empujan la oscuridad, la aferran contra sus pechos sin ninguna posibilidad.

Solo soltando seremos libres, solo dejando surgir lo que necesita salir viviremos en Verdad.

Dios me regaló este don, el don de ser un canal, un canal abierto, tan abierto que nadie lo puede cerrar, ni siquiera yo cuando mi estómago quema y no puedo casi ni caminar. Dios me regaló este don para poder respirar por los que no respiran y sanar por los que no sienten que necesitan sanar. Dios me permitió ser yo, y yo poco a poco voy aprendiendo a ser sin justificar lo que soy.

Todos somos canal. ¿El tuyo como está?

Cuando veas a alguien llorar no intentes parar su llanto, nunca pares lo que algo más sabio que tú y que yo permitió. Cuando me veas llorar nunca pares mi llanto. Siéntate a mi lado y mira la belleza de mis lágrimas a mi rostro acariciando. Qué no te asuste su tormento, te están regalando un milagro, te están sanando sin contártelo.

Cuando me veas llorar no sufras por mí, únete a mi llanto, siente mi tristeza, mi rabia o mi impotencia y siente como todo fluye si eres de sangre valiente. Siéntate a mi lado y respira. Sin prisa sé solo presencia y no interrumpas el flujo de la lluvia que ha terminado con la larga sequía, la lluvia que anhelaban mis bosques y mis desiertos de noches.

Cuando me veas llorar siéntete afortunado. Cuando me veas llorar siéntete afortunada porque estoy abierta en canal, estoy abierta de par en par. Agradece lo sagrado de mi llanto desolado y no intentes que me sienta bien, porque no hay mejor cura que mi alma desnuda.

Cuando veas a alguien llorar, sé valiente y encuentra en el silencio tu hogar. Desahógate con su compañía y nunca interrumpas lo que la naturaleza inicia. Cuando me veas llorar, recuerda que estoy bien, que llorar me sana, me quita la pena bailando, así que no pares mi llanto, nunca pares mi llanto. Recuerda una vez más: siempre déjame llorar.

Durante mucho tiempo me castigaba a mi misma de manera inconsciente por llorar tanto, me castigaba por llorar más que las personas que me rodeaban, y por tanto el llanto se alargaba y se unía con la ansiedad, porque luchaba contra mi emoción. Cuando nos resistimos a algo, realmente nos estamos aferrando a ello. Poco a poco fui entendiendo la necesidad de aceptar mi llanto, y el regalo que supone poder expresar mis emociones con mis lágrimas con tanta facilidad. Esto me permitió aceptar mi llanto, con esta aceptación entendí su papel en mi vida y la importancia de este. De esta aceptación vivo distinto el llorar y lo veo como un regalo de la vida tanto cuando ocurre en mi ser como cuando alguien se permite llorar en mi presencia. Es un milagro y lo acepto con los brazos abiertos. Dejando en libertad mi llanto este siempre consigue limpiar todo aquello que tapa mi Sol interior y de ahí nace mi arcoiris. Un arcoiris que es un reflejo de aceptación y unión de todo mi ser manifestando el amor incondicional hacia mí y hacia el mundo entero.

Me permito llorar, gracias por los ciclos de la vida. Gracias por ser una ninja de las emociones, gracias por ser un ser de luz, gracias por atreverme a sentir con mis mil sentidos una y otra vez. Gracias Dios, gracias Maestros ascendidos, gracias, gracias, gracias. Gracias por siempre estar a mi lado incluso cuando la mente no me deja sentir con claridad. Gracias por regalarme el don de las palabras, de la comunicación, de la expresión artística, de la inteligencia corporal, gracias, gracias, gracias. Gracias por saber y aceptar que estos dones tienen un precio vital, y que todo es para mi evolución y la evolución de todos los implicados. Gracias, gracias, gracias. Te amo, te amo, te amo.

Caterina

“…¿qué pasa cuando el profesional no se sitúa o no se ha situado nunca en el otro lado, cuando nunca ha ocupado el lugar del paciente, cuando no ha expuesto ante otro sus miedos, sus cuitas, sus peregrinaciones por el mundo de lo onírico, sus deseos, sus neurosis e incluso sus delirios más ocultos? Salvo en algunas contadas excepciones, porque siempre las hay, el resultado es un mal profesional, simplemente, porque es incapaz de empatizar con sus pacientes. Estar al otro lado, aunque sea de forma simbólica, siempre ayuda a establecer una relación terapéutica y a fortalecer el frágil vínculo entre profesional y persona afectada, porque te permite conocer la importancia de poderse doblar ante el deseo de una demanda, a flexibilizar las certezas que sostienen una estructura que en el fondo, por muy reforzada que esté por conocimientos, cálculos, estadísticas, estudios, a la postre resulta tan frágil como la de cualquier paciente. Pura materia de derribo, porque la guerra siempre es por dentro.” -El escritofrénico. Un tratado sobre la curación de la psicosis de Raúl Velasco Sánchez.-

Hoy tenía un examen de psicopatología, no me he presentado, ni si quiera he mirado a que hora era. No porque no tenga capacidad, ni haya estudiado, ni tema suspender o algo parecido… la razón va mucho más allá. En cambio, me he levantado a las siete y he visto amanecer en la playa con Vitra, una perrita que junto a su dueño me están salvando sin saberlo. Y ahora estoy acabando de leer este libro, el cuál paradójicamente compré al autor en una de sus charlas en la UJI hará dos años y  que este me firmó de la siguiente forma:

“Para Caterina con afecto. Espero que estas escritofrenias te gusten más que la psicopatología.” 

Este año he disfrutado de psicopatología por primera vez, no porque crea todo lo que me han contando, sino porque al revés, he podido ver en los profesores esas ganas de transmitirnos que les escuchemos pero que seamos críticos.  Gracias Helena, gracias Carlos, gracias Azucena.

De nuevo estoy en un punto de inflexión en mi vida, donde la historia* se repite para que yo una vez más tome decisiones que me hagan más libre. Aunque las decisiones parezcan las mismas, yo soy distinta (obviamente no a ojos de quien no quieran ver más allá de lo superficial). Poco a poco voy entendiendo de qué va todo este bucle, y la verdad que es un gran regalo de la vida. Va de que llevo toda mi vida con una dependencia emocional a los demás pegada a los hombros*, intentando ser “normal” dentro de una sociedad en la que nadie lo es pero muchos lo aparentan, intentando hacer cosas que sean “seguras” para que los demás se queden tranquilos porque no se sienten cómodos ante la inseguridad de no poder controlar y protegerme, intentando mimetizarme con el entorno para gustar y que me quieran, y por tanto dejando que los demás sean los capitanes de mi barco, haciéndoles igual de esclavos que a mí misma. Poco a poco todo esto se ha ido haciendo más y más sutil, ya que hace tiempo que pude entrever estas pequeñas verdades de mi vida, pero poco a poco no es que las vea, sino que mi conocimiento tan certero de estas no me deja mirar a otro lado y seguir como si nada sin hacerme daño a mí misma.

No soy esquizofrénica y tengo dudas de la definición de esta etiqueta, pero entiendo perfectamente cada palabra con la que Marcos describe su mundo. Porqué yo también me he considerado una loca, por no saber que hacer con mis emociones y con mi evolución humana, por estar cerca de personas y sentir sus enfermedades en mi cuerpo, por ver el aura que nos envuelve, por tocar a personas y sentir cosas de otros que ya han muerto. Pero ya te digo que poco a poco, me va dando igual lo que pienses y lo que piensen de mí, porque voy entendiendo mi camino y eso reconforta más que cualquier palabra de aprobación hacia mi persona.

No he estado nunca encerrada en ningún psiquiátrico pero sí dentro de una jaula horrible llamada Culpa por atreverme a mirar la oscuridad de mi interior y caminar a tientas y a borrones por un mundo en el que no todos se atreven a mirar dentro.  

Me he sentido al igual que Marcos castigada por una sociedad que alaba lo concreto y  apalea lo abstracto.

Sí, el cambio está en mí, pero está bien ser sincera con una misma y sacar estas verdades a la luz, por si alguien que decide leerme puede entrever verdades parecidas en su vida, y quizás le den fuerza para tomar decisiones más acordes a lo que realmente su alma le pide y anhela.

Volviendo al párrafo de Marcos, la verdad que siento igual como él que el que no ha vivido los estragos de la oscuridad y no se ha atrevido a romperse por la mitad no tiene la capacidad de acompañar al otro sin hacerlo sentir enfermo, ya que no ha experimentado el poder de la aceptación sin condición, de la observación sin juicios, de permitir el llanto sin freno y de soltar sin hilos. He ido cinco/seis años de mi vida a una psicóloga, y le estoy muy agradecida, pero llegó un momento que descubrí completamente que ya no me servía. La verdadera medicina soy yo misma, un día tuve un sueño en el que me decía a mí misma: Caterina la verdadera medicina es caminar y respirar, y al levantarme así lo hice, respiré y me fui a la montaña a caminar. Otras veces mi medicina es esto, lo que estoy haciendo justo ahora, escribir, otras veces es pintar, otras es bailar, otras es meditar, otras es hacer yoga, otras es escuchar, otras es el silencio conmigo o con alguien con quien mis silencios están llenos de belleza, otras es acariciar a un animal, otras es acariciarme a mí misma, otras es acariciar a otra persona, otras es simplemente sentarme delante del mar, otras es gritar y otras cantar. Hay muy buenos profesionales en el mundo, pero para mí los verdaderos profesionales de la salud de nuestro corazón, son todas las personas que se atreven a vivir, aprender y amar a pesar de todas las consecuencias que eso conlleve como puede ser nuestro gran enemigo el sufrimiento, el cual hace tiempo decidí pasarlo al bando de los súper amigos al igual que la oscuridad y el miedo.

Desde hace ocho años mi camino lo han iluminado muchas personas, todas ellas grandes maestros y maestras de mi camino del crecimiento personal, de la espiritualidad, la fe, las emociones, la inteligencia corporal y la respiración. Y esas personas van desde una limpiadora en la calle, una limpiadora de los baños de un hotel, pasando por profesores de instituto, de yoga, de meditación, de reiki, de universidad, familia, amigos, amigas… hasta una religiosa, un libro, una pintura, una película o una ola del mar. Pero la maestra más grande que he tenido y siempre tendré soy yo misma escuchando a la vida, desenvolviendo todos los dones que Dios me ha regalado y valorando todo lo que soy y todo lo que tengo prestado en esta vida terrenal.

Pido fuerza para dar ese paso que he estado preparando durante tanto tiempo, ese paso que me lleve a la independencia emocional y poder así liberarme y liberar a todo aquel que esté atado a mí por un amor ilusorio, porque el amor de verdad no ata, sino que empuja y limpia las alas para que no pesen y puedan volar y acariciar el aire. Desde esa libertad sé que puedo amar sin condiciones y seguir descubriéndome y descubriendo al mundo. Gracias por la fuerza, gracias por la valentía, gracias por todo aquello que necesite para seguir adelante llena de paz, amor y fe.

Gracias, gracias, gracias.

Con cariño y respeto,

Caterina

1* Desde mi punto de vista, esta repetición pasa a nivel micro y a nivel macro, a nivel filogenético y a nivel ontogenético a todos los seres humanos y a las sociedades sean conscientes o no, hasta que aprendemos la lección.

2*Ligada claramente a la dependencia por tanto económica. Te puedo explicar con más detalle si te resuena esta relación.

La Vela

Nunca he escuchado una voz tan fuerte y tan clara como la voz del silencio.

Cuando despiertas, cuando escuchas, la vida te regala espejos mucho más sutiles, más silenciosos, más directos. Sí, quizás es solo mi interpretación para algunos, pero para mí no es solo eso, es un lenguaje que no sabría decir si llega de dentro a fuera o de fuera a dentro,quizás es bidireccional, o quizás no existen direcciones, es un lenguaje donde todo está unido, donde solo basta sentir para entender.

La miro, y la vuelvo a mirar, y sé que me mira, y sé que somos lo mismo, y sé que Dios me habla a través de ella y que yo me hablo a través de ella. Y cuánto significado, y qué regalo… Puedo ver lo que tanto anhelaba, lo que deseaba, lo que estoy creando con cada paso, con cada decisión,con cada quedarme: ESTABILIDAD. Qué bonita, qué profundo su mensaje, y cómo me cala dentro muy dentro. Cómo me siento, aaah! (uno de esos aahs silenciosos) y celebro por dentro mis logros, mi camino,mi viaje. Sé donde voy, no que sepa todo de pe a pá, pero lo sabe mi alma y con eso me basta, porque ahora la escucho.

Alrededor de ella hay brisa, y a veces vendavales, pero ella sigue intacta, ve lo que ocurre a su alrededor, incluso ve lo que la atraviesa y que antaño la desestabilizó, pero ahora se mantiene firme, bonita, elegante, delicada, entera y completa. Y por si aún no te has dado cuenta, lo que veo fuera es lo que llevo por dentro, y esa ella soy yo. Y qué guay sentir mi poder de mujer. Para ser exacta, de mujer valiente, de mujer bella dentro y fuera, de mujer con arte, MI ARTE.

Y ya ves todo lo que da de sí encender una vela, observarla y dejar que hable mi Diosa interior. Hay más, mucho más, pero esto ya no se puede tatuar con palabras, esto lo siento, lo vivo, lo respiro, y lo bailan hasta mis pestañas.

Gracias, gracias y millones más de gracias.

Caterina

Dir que m’agrada estudiar, sorprén.

Dir que m’apassiona el magnífic procés/art d’aprendre, inspira.

Dir que tinc il·lusió i ganes per fer el meu examen de dissenys de demà, trenca esquemes.

I així estic, purament jo, ordenada per dins i per fora, adornada d’un elevat grau d’intel·ligència emocional aconseguit amb anys d’experiències, autoreflexió, autodescobriment, autocompassió, autocompromís, errors que agraïsc i a l’instant es converteixen en regals, proves, caigudes, somriures, plors, comprensió, acceptació, gratitud i amor, per damunt de tot AMOR que fa de mi una persona millor a cada instant de la meua vida.

Torne a afirmar que em fa extremadament feliç i em plena d’emoció tindre per segona volta el primer parcial de Dissenys d’Investigació de 3er de Psicologia a l’UJI. Estic disfrutant tant aprenent desde la calma, aprenent equivocant-me i celebrant els errors i els intents constants. Estic aprenent tant respectant els ritmes d’integració d’informació. Disfrute tant d’estar aprenent un llenguatge tan apassionant com és el de les matemàtiques, l’estadística, la probabilitat… Demà serà un nou aprenentatge, passe el que passe, estarà tot bé, i això fa que la Calma siga la meua bandera i em porte en bona direcció. Confie en mi.

Estic tan agraïda de poder estar ací de nou, amb milers de ferramentes emocionals, psicològiques, racionals, espirituals, físiques i artístiques que em permeten estar totalment en el present, totalment VIVA, em permiteixen ser qui governa els meus pensaments i qui governa la direcció de la meua atenció. I saps gràcies a que és deu aquest canvi? A l’entrenament de la vida, a estar desperta, a estar oberta a canviar, a arriscar, a quedar-me, a aprendre de cada persona que es creua al meu camí, d’observar, d’experimentar. Gràcies a la meua disciplina i a la meua pràctica diària de meditació i consciència plena. Gràcies a cuidarme amb pensaments, paraules i actes.

Saps què? Sorprén anar cada dia a classe amb un somriure d’orella a orella i fer que el meu himne siga: GRÀCIES. Sorprén ser Calma en meitat d’Ansietat. I és meravellós poder fer-ho, poder ser estiga on estiga. Pense seguir regant el meu jardí, sense expectatives, sense condicions per a què cada volta puga compartir-lo amb més ànimes que escolten amb el cor. Abans lluitava, abans volia fer canviar tot el que em rodejava, i m’apagava esperant que l’entorn s’encenguera. Ara brille i encenc cada dia la meua llum, cada volta amb més intensitat, amb més amplitud. No per a què em vegen més que a ningú, sinó per a que qui estiga obert a brillar puga veure en mi la seua llum. La meua llum, el meu èxit, el meu amor, les meues paraules, la meua il·lusió… No són meues, són de tots! Tots som u. I si jo brille, tu brilles. T’estime, M’estime!

Gràcies per existir, per llegir-me, per escoltar-te a través de les meues paraules. Gràcies per ser.

Gràcies Déu.

#Caterinaielmón

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Qué bonitas son las conexiones humanas, cuando son puras y sin capas.

Qué bonitas las coincidencias inesperadas y seguramente en otro presente creadas.

Qué bonitas las luces cuando brillan sin noche, y me hacen sentir que soy cielo y vuelo sin freno.

Qué bonitas las vidas, las nuestras, cuando soltamos amarras.

Qué bonito saber que, siempre siempre, todo pasa para nuestro bien.

#graciasvida! 

Caterina